14 de abril de 2026
El presidente de la Corte participó del Primer Encuentro Nacional de la Abogacía
Horacio Rosatti habló de la importancia del lenguaje claro y de la necesidad de encontrar un punto de equilibrio entre presencialidad y virtualidad para el ejercicio profesional.
El presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación y del Consejo de la Magistratura de la Nación, Horacio Rosatti, participó del “Primer Encuentro Nacional de la Abogacía”, una jornada de reflexión federal sobre el presente y el futuro de la profesión.
El encuentro se desarrolló en la sede del Colegio Público de la Abogacía de la Capital Federal, y contó con la participación del Colegio de Abogados de la Ciudad de Buenos Aires y de la Asociación de Abogados y Abogadas de Buenos Aires.
Rosatti invitó a los colegios de abogados a profundizar en el uso de “lenguaje claro” para que “la comunidad comprenda mejor” la discusión entre lo legal y lo ilegal, y los convocó a trabajar con el Poder Judicial para encontrar un “nuevo punto de equilibrio” entre la presencialidad y la virtualidad en el ejercicio de la profesión.
“Las realidades en las distintas jurisdicciones y fueros son diferentes, pero sabemos que el ejercicio de la profesión ha cambiado muchísimo en los últimos 10 años y el avance tecnológico ha venido a modificar sustantivamente la actividad del abogado”, dijo. “La pandemia vino, a su vez, a multiplicar el requerimiento de la virtualidad por sobre la presencialidad y, como en toda situación de crisis, fue asumido también como una oportunidad para incorporar elementos que ya han venido para quedarse”, enmarcó.
En tal sentido, invitó a hacer un balance pues hay cuestiones, dijo, que requieren de la presencia física para alcanzar su cometido.
En otro orden, Rosatti planteó la necesidad de pensar en “cómo decimos lo que tenemos que decir” y remarcó que “se puede ser profundo y claro a la vez”.
“Cada vez que estamos abogando, alegando o decidiendo, estamos marcando lo que es legal de lo que es ilegal. Y eso le interesa a toda la comunidad”, resaltó. “Hay un efecto multiplicador en lo que decimos” y, por eso, “un lenguaje lo más claro posible, va a ser más entendido por la comunidad (…) y, al ser más entendido por la comunidad, va a ser más comprendida la relevancia de nuestras actividades”.
