4 de noviembre de 2026

Conservación y puesta en valor del Palacio de Justicia

Continúan los trabajos en el acceso principal del edificio, con intervenciones en la fachada exterior y el hall de ingreso. 

Imagen ilustrativa de: Conservación y puesta en valor del Palacio de Justicia

La Corte Suprema de Justicia de la Nación lleva adelante nuevos trabajos de conservación y puesta en valor de las fachadas y el acceso principal del Palacio de Justicia sobre la calle Talcahuano. 

Por un lado, continúan realizándose tareas de preservación y mantenimiento del cuerpo central de la fachada de Talcahuano, que comprenden la consolidación y recuperación de los revestimientos símil piedra, el tratamiento de fisuras y sectores deteriorados y la conservación de cornisas, molduras y elementos ornamentales. 

En este marco, se avanzó en la recuperación de las farolas históricas de bronce y de sus sistemas de iluminación. Así, pudieron volver a encenderse después de aproximadamente 20 años con el fin de recuperar su función original y restituir parte de la imagen histórica del acceso principal del Palacio.

Además, en el hall de ingreso se están desarrollando labores de conservación y puesta en valor de los estucos y revestimientos de mármol. Las tareas abarcan la limpieza, consolidación y protección de las superficies, el tratamiento de fisuras y juntas y la recuperación puntual de sectores deteriorados, incluyendo elementos arquitectónicos y ornamentales. Los procedimientos buscan preservar las texturas, tonalidades, vetas y terminaciones originales, mediante la utilización de materiales y técnicas compatibles con los revestimientos históricos.

Las acciones se ejecutan conforme a criterios de mínima intervención, compatibilidad de materiales y preservación de los componentes originales por sobre su reemplazo, procurando mitigar los procesos de deterioro y prolongar su vida útil. En este sentido, se procura respetar la pátina del tiempo y las huellas propias del envejecimiento natural de los materiales, en tanto no comprometan su conservación. Por ello, explican desde la Subdirección de Infraestructura del Tribunal, las intervenciones no buscan conferir a las superficies una apariencia de nuevas ni eliminar todas las variaciones de tonalidad o textura, sino preservar su autenticidad y carácter histórico, diferenciando estas características de los deterioros que requieren tratamiento.

Por tratarse de un edificio declarado Monumento Histórico Nacional en 1999 y en funcionamiento permanente, las obras se desarrollan de manera progresiva y por sectores, compatibilizando las necesidades de conservación patrimonial con la actividad jurisdiccional y administrativa y la circulación habitual de personas.